Conclusiones tras la Restauración de Ntra. Sra de Consolación

0
1102
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

Tras el reciente proceso de conservación-­restauración por parte del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía de la talla de Ntra. Sra. De Consolación, titular de la Hermandad de la Vera­ Cruz de Lebrija, se ha atribuido por parte de los técnicos implicados en dicho proceso al círculo de Juan Martínez Montañés (1568­-1649) y Juan de Mesa y Velasco (1583­-1627) por sus similitudes formales y técnicas con otras obras de los citados maestros de la escultura sevillana.

El estudio de la talla realizado durante su restauración ha permitido reconocer en esta obra los recursos técnicos y expresivos imperantes en la imaginería sevillana de las primeras décadas del siglo XVII, periodo en el que están vigentes todavía fórmulas tardomanieristas junto a otras del primer naturalismo que se va imponiendo en la escuela sevillana. Está en relación con la producción del círculo de los escultores Juan Martínez Montañés y Juan de Mesa, los más representativos definidores de esta estética.

Las primeras referencias que se tienen de la talla se localizan en 1627, año en el que Bernardina del Castillo dona a la imagen una basquiña de raso amarillo y un jubón de tela. Así mismo, 12 años más tarde se detalla el vestuario de la misma en los inventarios de la hermandad, haciendo mención entre otros objetos “una corona de plata, un cetro de plata un rostrillo de plata con muchas piedras, un niño Dios en los brazos con corona de plata, …”. Estas referencias, unidas a las características morfo­estilísticas de la imagen hacen que la podamos definir como una imagen de gloria en su antigua iconografía. La imagen es de candelero, mostrando una composición muy estática y de marcada frontalidad.

Lebrija, al depender del Arzobispado de Sevilla, presenta un panorama artístico en el primer tercio del s. XVII muy similar al de la capital hispalense. En estas décadas en las que triunfa el naturalismo que evoluciona desde el manierismo al primer barroco, destaca sobremanera la figura de Juan Martínez Montañés y más adelante la de su destacado discípulo Juan de Mesa y Velasco.

Al analizar estilísticamente la imagen de la Virgen de Consolación y a pesar de las trasformaciones de que ha sido objeto, se aprecian en ella una serie de rasgos similares a las soluciones plásticas empleadas en las imágenes marianas talladas por los citados escultores. Se observa esta semejanza en la forma del rostro y los rasgos faciales, la configuración del triángulo nasolabial, el perfil con ligera papada, la barbilla redondeada, la forma de los labios con las comisuras marcadas, la nariz con las aletas nasales señaladas, o el modelado de las orejas. Estás últimas, situadas hacia atrás y separadas del óvalo craneal, en concreto presentan una morfología y disposición muy similiar a las de la Virgen de las Angustias de Córdoba (1627­28) tallada por Juan De Mesa. Siendo también muy semejante la talla de las manos con la forma de la palma ancha, los dedos estililizados y las uñas marcadas y rehundidas.

La rígidez compositiva de la cabeza de la imagen de la Virgen de Consolación, la posición hierática y frontal de la talla, modificada al inclinarla hacia delante en una de las restauraciones que ha sido objeto, está concebida como la Inmaculada del templo hispalense de San Buenaventura y la Virgen de la Encarnación de la iglesia sevillana de Consolación (antiguo convento de Los Terceros), realizadas en las primeras décadas del siglo XVII. La autoría de estas dos imágenes de vestir está relacionada con Martínez Montañés y Juan de Mesa respectivamente, con las que muestra gran parecido en las características técnicas, la morfología del rostro y las manos.

En cuanto a las características técnicas, la imagen de la Virgen de Consolación está formada por varios bloques de madera de pino ensamblados al hilo donde llaman la atención el ensamble a media madera característico de los talleres de imaginería de principios del s. XVII en el cuello. La talla del cuerpo, al igual que en otras imágenes vestideras de estos maestros se encuentra tallado un jubón ajustado al cuerpo resaltando el tratamiento del torso, así como los restos de haber tenido el cuerpo completo tallado y que debió ser eliminado en una de las restauraciones que ha sufrido.

Aun estando muy modificada con diferentes capas de policromía o la inclusión de ojos de cristal, subyace una imagen de gran calidad técnica y estética que se ha recuperado en gran parte. Esta intervención ha supuesto además una puesta en valor de la imagen, pudiendo conocer muchos más datos que nos acercan a su origen y su historia de la que todavía se plantean incógnitas.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here